En el edificio vecino al derrumbe de Parque Patricios, los vecinos clausuraron el patio y evitan usar la cochera dañada con techo abovedado y filtraciones, estacionando autos en la calle a 45 grados con un documento para evitar multas.
El edificio permanece habitado pese a clausuras parciales y riesgos estructurales similares al colindante evacuado. El vecino Lautaro contó que sacaron los autos por orden y temen ruidos como explosiones de vidrios del frente.
Lautaro alertó que la pileta de natación acumula agua sin desagües adecuados, filtrando hacia abajo y aumentando el peso en la estructura ya debilitada, prediciendo un colapso inminente si llueve fuerte.
Los vecinos rechazaron trabajos de la constructora COSUB por falta de ingenieros o arquitectos idóneos, acusándolos de parches temporales para ganar tiempo. En estudio, criticaron la falta de pendientes y desagües en baños y áreas comunes.
Los vecinos improvisaron vallados con mangueras y cintas policiales para evitar tránsito riesgoso, exigiendo intervención oficial de la Ciudad de Buenos Aires.