En Parque Patricios, los vecinos evacuados del edificio con peligro de derrumbe forman una larga fila con bolsas para retirar objetos livianos como documentos, medicamentos y ropa, pero aún no los dejan ingresar pese a promesas de accesos breves de 10 minutos.
La tensión crece porque cae la noche y los edificios están sin luz tras el derrumbe parcial. Los afectados apuran a las autoridades para entrar antes de oscurecer, mientras esperan con bolsas de consorcio y valijas proporcionadas.
La constructora responsable brilla por su ausencia y no dio la cara, según vecinos como Anavela e Ivana. La periodista Lola Schar reporta en vivo la frustración de los damnificados en el lugar.