Líderes religiosos de distintos credos se acercaron al presidente Donald Trump en el Salón Oval para rezar por las tropas estadounidenses y por fortaleza en medio de la guerra contra Irán. Algunos tocaron su brazo y antebrazo en un gesto de apoyo, mientras Trump aparecía conmovido. En Estados Unidos se sigue de cerca el destino de los soldados, con gran presencia en medios y preocupación popular.
Los conductores compararon las imágenes de la guerra actual con el videojuego Call of Duty, una franquicia popular que simula guerras en primera persona, con drones y escenarios como Tercera Guerra Mundial, Rusia o Ucrania. La similitud entre la realidad digitalizada de los misiles y el juego generó polémica, ya que muchos criticaron que la guerra no es un juego.
Donald Trump enfrenta complicaciones internas por la economía, con un desempleo del 4.4% y pérdida de elecciones senatoriales republicanas en Texas. Ronen Swark explicó que este nivel alto de desocupación, contra el pleno empleo de la era Biden, se debe a aranceles y fricciones industriales, sumado a 90.000 puestos perdidos solo en el último mes, señalando una recesión en curso.
Los medios estadounidenses han tomado partido en la intervención contra Irán, con encuestas que muestran un rechazo mayoritario de la población al bombardeo y la guerra iniciada por Estados Unidos.