En el cuarto día del derrumbe de un complejo en Parque Patricios, los vecinos viven momentos de mucha tensión e impotencia por la remoción de escombros con excavadoras.
Las tareas de apuntalamiento estaban autorizadas, pero los vecinos denuncian que la remoción no lo estaba y podría borrar pruebas contra la constructora responsable del colapso.
Las máquinas comenzaron el trabajo pese a las protestas, en una zona de la ciudad de Buenos Aires.