El Sheij Galal profundizó en la sinceridad como pilar esencial del ayuno durante Ramadán, la única obra de adoración que nadie ve excepto Allah, quien la recompensa directamente porque es puramente para Él.
Explicó que una persona puede romper el ayuno en privado sin que otros lo sepan, lo que hace del Ramadán un mes para superar el ego y cultivar una relación sincera con Allah mediante intenciones puras.
Toda obra buena requiere dos condiciones para ser aceptada: sinceridad absoluta y perfección en su ejecución, según Al-Fadlu ibn Iyam, compañero del Profeta Muhammad. Una obra sincera pero imperfecta puede ser aceptada, pero Allah valora el esfuerzo por aprender y mejorar.
Recomendó cuestionar la intención antes, durante y después de cada acto de bien, ignorar elogios o críticas humanas, olvidar la obra una vez hecha confiando en que Allah no olvida, y citó un hadiz donde un derham sincero vale más que cien mil por ostentación.
Antes de introducirlo, el conductor recordó normas para la Mezquita Lashmad en el rezo del viernes, insistió en entregar el Zakat de Ramadán con anticipación para su distribución, agradeció al Sheij y cerró el programa bendiciendo el suhur, invitando al rezo del Yuma y anunciando próximos horarios.