La tensión escaló en el complejo Estación Buenos Aires en Parque Patricio cuando la policía forcejeó con un vecino que intentaba ingresar con su esposa y un bebé, desarmando vallas y provocando gritos e insultos como "cobardes" y "chota". Los vecinos liberaron al hombre del agarre policial y denunciaron represión violenta pese a ser trabajadores que solo buscan respuestas sobre el derrumbe del garage y la excavadora removiendo escombros sin notificarles.
Los residentes expresaron impotencia y furia por la falta total de comunicación de la fiscalía y el Gobierno de la Ciudad, que supuestamente autorizó apuntalamiento y remoción pero no el ingreso de vecinos para recuperar pertenencias. Una vecina del quinto piso relató el terror de vivir bajo riesgo de colapso, acusando a la constructora Caputo (cuyo integrante no es el ministro) y al intendente Jorge Macri de tapar irregularidades para evadir responsabilidades.
Entrevistados reiteraron ser laburantes de clase media endeudados, no "villeros", y criticaron a la policía local que recibe su apoyo diario pero ahora los reprime. Exigieron presencia de autoridades para informar pasos a seguir, mientras peritos del Ministerio Público Fiscal avalaron retiro de autos intactos y tareas para evitar derrumbe total, pero no habilitaron aún el acceso a viviendas por riesgos estructurales.
Marcelo Di Mario, vocero del Gobierno porteño, había insistido previamente en autorización fiscal, pero vecinos aseguran desconocer todo y temen por sus vidas e hijos bajo escombros. La situación permanece caldeada con más efectivos policiales reforzando perímetros.