La tensión persiste en el complejo Estación Buenos Aires de Parque Patricio, donde la policía forcejeó con un vecino que intentaba ingresar con su esposa y un bebé, desarmando vallas amid gritos de "cobardes" y "chota". Los vecinos liberaron al hombre del agarre policial y denunciaron represión violenta, pese a ser trabajadores que solo buscan respuestas sobre el derrumbe del garage del sector 2 y la excavadora removiendo escombros sin notificarles previamente.
Los peritos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires autorizaron tareas de apuntalamiento, demolición y remoción de escombros para evitar colapsos, incluyendo el retiro de autos intactos bajo tierra. Sin embargo, aún no permiten el ingreso de vecinos ni vehículos, ya que no hay informes definitivos sobre la estructura general de los edificios. Los residentes reclaman peritos de parte para verificar riesgos, advirtiendo que un colapso podría derribar los edificios colindantes como fichas de dominó.
En vivo desde la calle Mafalda, cerca de la cancha de Huracán, los vecinos exigen la presencia de la fiscal, un parte diario de avances y soluciones habitacionales, mientras la policía suma efectivos de Infantería. Desalojados hace días, sobreviven en hoteles con comida insuficiente, sin repetir platos para niños celíacos o discapacitados, falta de médicos, psicólogos ni espacios para jugar, y mascotas abandonadas.
Critican la falta de empatía policial y transparencia del Gobierno de la Ciudad y la constructora Cosú, acusada de haber construido mal el edificio. Una vecina relató comer comida fría, altos costos de parking y angustia por medicación psiquiátrica no cubierta. Demandan comunicación oficial filmada y un referente para calmar la desesperación humana.