La policía porteña reprimió a vecinos del complejo Estación Buenos Aires en Parque Patricios que intentaban detener una retroexcavadora de la constructora COSUD, temiendo que borrara pruebas del derrumbe del estacionamiento subterráneo que aplastó decenas de autos y dejó familias evacuadas sin respuestas claras.
Nadia, una damnificada, relató en vivo su angustia: escucharon un estruendo mientras dormían, bajaron con lo puesto tras ver el desastre y ahora enfrentan cuotas de créditos Procrear vía IBC y UBA con Banco Ciudad o Hipotecario, con hasta 30 años pendientes. Los bancos patearon las cuotas de marzo a mayo al final del plazo, pero las expensas siguen pendientes y generan más presión.
Los vecinos denuncian fallas en inspecciones PBO del gobierno nacional y riesgos estructurales en sectores Gemelo, con peritos de la Facultad de Ingeniería recomendando evacuaciones. Beatriz, arquitecta, alertó sobre compromisos en verificadores de obras. La solidaridad del barrio incluye colectas para pañales, leche y traslados, ya que autos destruidos obligan a taxis o favores, complicando trabajos sin certificados simples.
Turnan vigilias desde temprano para visibilizar el siniestro, exigen plan de acción de autoridades como la fiscalía 31 y la comunera en contacto constante, pero no hay fiscal en sitio ni autorización para entrar casas. Fue un milagro sin víctimas porque ocurrió de madrugada; la retroexcavadora quedó frenada, con policía en perímetro y más máquinas listas.
Conductor mostró empatía, destacando tensión por maltrato policial y falta de comunicación mientras vecinos desbordados reclaman seguridad futura.