Nahuel Gallo, el gendarme recientemente repatriado tras 400 días de cautiverio, participó por primera vez en el izamiento de la bandera argentina en el edificio Sentinela de Gendarmería.
El ritual habitual de los viernes incluyó formación completa, banda sinfónica y guardia, con la presencia del jefe Claudio Brichal.
Gallo, quien expresó ganas de volver a trabajar, pasa exámenes médicos y psicológicos para reincorporarse pronto, en un momento emotivo junto a sus compañeros.
Recordó haber armado banderas con jabones durante su cautiverio, destacando el sentimiento argentino exacerbado por su experiencia.