El gendarme Nahuel Gallo participó en el izamiento semanal de la bandera en el edificio Sentinela junto a sus compañeros, días después de regresar de casi dos años retenido en Venezuela. La ceremonia se realiza todos los viernes afuera y cuenta con la presencia de oficiales y suboficiales.
Gallo, quien estuvo 440 días secuestrado en un centro de tortura según describió, vive temporalmente en el edificio de Gendarmería bajo control médico y clínico estricto. Aún no relató detalles de su experiencia porque no se siente preparado y necesita ponerse al día con los cambios ocurridos en el país durante su ausencia.
El gendarme tiene un hijo que creció de bebé a niño de dos o tres años durante su cautiverio, donde solo veía el sol una hora por día. La ministra de Seguridad Monteoliva asistió al acto, destacando la reaparición oficial de Gallo tras su liberación de la dictadura venezolana.
La periodista Agustina informó en vivo que Gallo se integra nuevamente a sus filas y podría conceder una entrevista mano a mano después del izamiento.