Roberto Jacinto Carabajal, un maquinista jubilado de 75 años, murió en el naufragio del pesquero Heleno A en el Golfo San Matías, frente a Río Negro, tras volver a trabajar por la crisis económica que no le alcanzaba la jubilación.
El buque, que iba a desguace en Quequén, ganó agua por condiciones climáticas adversas y se hundió rápidamente a 100 metros de profundidad. Carabajal no pudo escapar, mientras el resto de la tripulación se salvó en botes salvavidas.
Prefectura Naval Argentina localizó el barco y suspendió la búsqueda del cuerpo tras días de operaciones infructuosas, dada la profundidad. La familia, con una hija adolescente, queda desesperada sin explicaciones claras.