El programa advierte sobre el sufrimiento causado por entidades negativas y rituales que marcan a las personas con energías malignas, impidiendo paz y felicidad. Invita a quienes sirven entidades o conocen a alguien en esa situación a sintonizar para conocer el secreto para liberarse.
María contó su experiencia: a los 27 años, soltera, cayó en depresión tras nacer su hija y participó en fiestas africanas donde sintió un temblor y alegría que la llevó a incorporar entidades en giras. Realizaba rituales con matanza de animales, baños de sangre y bebía sangre incorporada.
Al principio se sentía bien, pero surgieron peleas familiares, descuido de su hija, enfermedades estomacales por alcohol y drogas. Pasó de cocaína a pasta base, conocida como Paco, que destruyó su vida económica, salud y familia. Dirigía con su pareja solo para consumir.
Llevada a la Iglesia Universal, inicialmente no entendió por su estado, pero el testimonio busca mostrar cómo superar esas marcas del mal.