La joven María Cortadelas compartió su testimonio sobre cómo cambió su vida tras peregrinar a Lourdes con la Orden de Malta en 2022, sirviendo a enfermos y experimentando un profundo impacto espiritual.
Relata una historia conmovedora de los años 40, cuando una niña protestante al borde de la muerte fue llevada a Lourdes, bajó del tren en camilla y terminó poniéndose de pie por sí sola.
El agua de Lourdes guarda misterios, con 70 curaciones milagrosas aprobadas oficialmente por la Iglesia; miles de enfermos se sumergen diariamente en las piscinas del manantial descubierto por Bernadette por mandato de la Virgen en 1858, atrayendo entre 4 y 6 millones de peregrinos al año.
María describe Lourdes como un oasis anual de humildad y recolocación de prioridades, entregándose totalmente a Dios y los demás, cuidando enfermos paralizados que dependen al 100% de ayuda, incluso para rascarse.
El ambiente en el santuario durante fines de semana es de fraternidad inmejorable, uniendo a miles por la fe y el carisma común.