Israel lanzó ataques aéreos en el este de Líbano tras advertencias de evacuación, en medio de la escalada con Irán a una semana de guerra. Estados Unidos atacó un buque iraní de drones similar a un portaaviones de la Segunda Guerra Mundial, mientras Irán bombardeó hoteles y un edificio residencial en Bahréin con bombas de racimo prohibidas, sin objetivos militares.
En Beirut hay congestión por evacuaciones ante la ampliación de zonas de conflicto. En Israel, la noche fue relativamente tranquila con sirenas espaciadas 12 horas, permitiendo descanso por primera vez en una semana. Los misiles de Irán son ahora esporádicos y menos intensos, aunque el doble de ingresos a refugios que en la guerra anterior de 12 días.
La vida en Israel vuelve a la normalidad: comercios, peluquerías y gimnasios abiertos, gente en calles pese a no haber clases. Se especula fin próximo de restricciones aunque persistan operaciones en Líbano e Irán. Alertas llegan por teléfono obligatorias, con 5-10 minutos para refugios antes de sirenas.
El viernes previo al Shabbat es agitado con compras y niños en calles. Restricciones permiten encuentros de hasta 50 personas cerca de refugios. Apps humorísticas como canayshower.com calculan duchas seguras y rutas de running cerca de refugios. Aeropuerto Ben Gurión solo recibe vuelos de repatriación, uno por hora, sin salidas; un vuelo de El Al esperó 30 minutos por alerta de misiles.