La rabina Débora Grimber explicó en una entrevista cómo Israel se siente menos sola en el conflicto con Irán gracias al apoyo de Estados Unidos, mientras defiende los ataques contra el régimen iraní terrorista que amenaza con borrarlos del mapa.
Grimber describió la vida cotidiana bajo constantes ataques misilísticos interceptados por la Cúpula de Hierro, con refugios en casas y edificios que salvan vidas pese a la potencia destructiva de los misiles iraníes, comparables a más del doble del explosivo usado en la AMIA.
Enfatizó que Israel prioriza la protección de la vida ciudadana invirtiendo en defensas, a diferencia de Irán que gasta en destrucción, y relató impactos que rompen ventanas a cuadras de distancia, pero gracias a Dios sin muertes masivas en Tel Aviv.
No todas las casas tienen refugios por antigüedad de construcciones en ciudades como Tel Aviv y Jerusalén, pero se construyen comunales o privados cuando es posible, aunque no es barato.