Israel bombardeó Teherán y suburbios de Beirut este viernes, en el séptimo día del conflicto con Irán. El ejército israelí inició una segunda fase de la ofensiva y prometió sorpresas, mientras Estados Unidos lanzó misiles y drones.
Autoridades israelíes reportaron ataques a más de 500 objetivos en Líbano vinculados a Hezbollah, incluyendo la destrucción total de su sede central. Unos 420.000 civiles evacuaron el sur del Líbano hacia el norte del río Litani, y decenas de miles dejaron los suburbios sureños de Beirut tras órdenes de evacuación.
En Chipre, sirenas sonaron en la base militar británica de Acrotiri tras ataques previos de drones iraníes. Francia envió su portaaviones, España fragatas, Reino Unido aviones y Italia sistemas antimisiles, según informó Giorgia Meloni. El presidente chipriota cambió su postura inicial de neutralidad.
En conexión con el analista Andrés Repeto, se discute la expansión del conflicto con la entrada de Azerbaiyán, la estrategia iraní de generar miedo que no prospera, y críticas de China al bloqueo del Estrecho de Ormuz, donde el tráfico de petroleros cayó un 90%.
Imágenes muestran calles vacías en Teherán por temor a bombardeos, destrucción de un estadio y calle comercial. Donald Trump descartó tropas terrestres estadounidenses pero apoya ataques con kurdos. Encuestas en Israel favorecen a Benjamin Netanyahu y el Congreso dio luz verde a acciones militares.