Israel destruyó el 60% de las lanzaderas de misiles iraníes en la primera semana de conflicto y completó la destrucción del centro de mando de la Guardia Revolucionaria donde fue eliminado el ayatolá Ali Jamenei, según informó el ejército israelí.
El corresponsal Gabriel Astrosky explicó que los ataques se centran en objetivos militares iraníes y ahora en Hezbollah en el sur de Líbano, que ingresó unilateralmente en la guerra del lado de Irán, rompiendo el alto el fuego de enero de 2025. Israel ordenó evacuaciones al norte del río Litani para atacar puntos críticos de los terroristas, mientras se reportan explosiones en el sur de Beirut en vivo.
Maisa Slate, desde Beirut en una zona cristiana donde la vida sigue normal, relató escuchar disparos y explosiones en suburbios chiitas, y describió la mentalidad de algunos extremistas dispuestos a morir por su causa, aunque aclaró que no representa a la mayoría libanesa que quiere paz. Astrosky enfatizó que Hezbollah no es Líbano, sino una organización terrorista, y recordó el alto el fuego mediado por Donald Trump que permitió la asunción de un presidente cristiano libanés con promesas de desarmar a Hezbollah.
Trump declaró que se acabó el plazo para que el gobierno libanés desarme a Hezbollah, dando luz verde a Israel, y el ministro de Justicia libanés anunció que pedirá la detención del secretario general de Hezbollah, generando esperanza de que el gobierno tome control.
Slate confirmó que en sectores cristianos la rutina continúa pese al ruido de bombas, y expresó optimismo por una paz definitiva al eliminar la milicia, destacando el potencial turístico y cultural de Líbano.