Polémicas estallan en la casa de Gran Hermano Generación por excitación sexual y rupturas sentimentales. Una participante deja libre a su novio para que haga lo que quiera y se reencuentren después, admitiendo sentirse culpable por atraerse a otro.
Hablan de desconfianza constante, imaginar al novio con otras y jugar con el celular por celos. Otra se lava las manos del novio, deseándole lo mejor mientras prioriza su tranquilidad mental, y deja todo en manos del destino.
El panel critica que se hagan las mosquitas muertas tras actuar y ya se aburren del drama en el reality.