Participantes de Gran Hermano Generación provocan polémica por rupturas sentimentales motivadas en excitación sexual dentro de la casa. Una concursante libera a su novio para que haga lo que quiera mientras ella se siente atraída por otro, admitiendo culpa y dejando todo en manos del destino. Otra se lava las manos de su pareja, priorizando su tranquilidad mental y despidiéndose con gratitud por el apoyo recibido.
El panel de Bendita continúa debatiendo la actitud de Luana, a quien consideran leal por terminar la relación en vivo antes de involucrarse con otro participante. Opinan que ella olvidó cortar antes de entrar al reality y que es una típica conquistadora que prueba con varios hombres como Tom y ahora su 'niño' rubio. Critican que se resuelvan rupturas por televisión en lugar de cara a cara.
Algunos panelistas ven la ruptura pública como anécdota divertida y rosa, mientras otros la encuentran aburrida y poco normal. Mandan besos a Luana y destacan su lealtad dentro de lo posible, aunque el programa carece de sentido común para relaciones externas.