El director del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, Edwin Yabo Glusman, reportó en vivo una caída en las sirenas y disparos iraníes tras salir de un refugio, aunque persisten ataques desde Líbano limitados al norte. Defendió la acción israelí como una ventana de oportunidad histórica, ya planeada por Netanyahu desde junio pasado por pedido de Donald Trump, con mayor magnitud que el ataque anterior contra proyectos misilístico y nuclear iraníes.
Glusman enfatizó que Israel busca preparar el terreno para un levantamiento interno en Irán contra el régimen brutal de los ayatolás, vigente 47 años con represión extrema, especialmente contra mujeres. Comparó la necesidad de rendición incondicional con la derrota del nacionalsocialismo, ya que el islamismo radical iraní no permite flexibilizaciones. Anticipó paz en Medio Oriente al eliminar esta barrera, frustrada por Irán desde el 7 de octubre y los Acuerdos de Abraham.
El analista Juan Bataleme coincidió en la oportunidad única para destruir el complejo militar iraní, que abastece hasta Ucrania, aunque advirtió riesgos de guerra civil o balcanización como en Siria. Calificó el conflicto como la Tercera Guerra del Golfo. Glusman descartó especulaciones pero insistió en derrocar el régimen, atacado por Irán a más de 10 países vía guerra asimétrica.
Jan Libares actualizó con imágenes satelitales de bombardeos israelíes en Teherán e Izafán esta madrugada, contra bastiones de Hezbollah, y mostró misiles hipersónicos iraníes no interceptables (14.500-17.700 km/h), que solo se detienen bombardeando lanzadores. Discutieron el rol de Rusia (proveedor de drones a cambio de inteligencia), China y Corea del Norte como aliados iraníes, y el fallido "anillo de fuego" alrededor de Israel tras el 7 de octubre.