Iráníes cruzan la frontera con Turquía huyendo del régimen islámico y temiendo bombas israelíes, según el reportero Joaquín Sánchez Marino que muestra en vivo el éxodo de unas 300 personas por día. Los fugitivos, que piden filmarlos sin cara por miedo, repiten que desean una Irán libre y el fin de la dictadura religiosa, aunque evitan cámaras y susurran críticas al gobierno.
Una joven de 20 años rumbo a estudiar medicina en China confiesa que todos están en peligro por la guerra y la situación general del país, mientras otro pasajero espera libertad real y cambio de régimen. El panel destaca el terror palpable, con testimonios duros contra los ayatolás, y explica que Turquía es la única salida viable ante fronteras hostiles con Irak, Azerbaiyán, Afganistán y Pakistán.
En paralelo, 260 argentinos están varados en Israel sin respuesta de la Cancillería ni embajadas, que ignoran pedidos de ayuda en medio del conflicto. Panelistas critican la inacción del Estado argentino y urgen definir posición frente a la crisis, recordando el rol histórico de Argentina al recibir miles de judíos post-Holocausto bajo Perón, refutando etiquetas nazis.
El debate conecta con el juicio por la AMIA que prueba el rol intelectual iraní en el atentado terrorista, respaldado por panel que defiende la alineación de Javier Milei con Israel y critica negacionismos. Critican excesos israelíes en Gaza como inhumanos, pero denuncian la teocracia iraní que busca aniquilar judíos mundialmente, con líderes amenazando embajadas y pena de muerte por apostasía.
Panel cuestiona estrategia de Donald Trump de descabezar cúpulas para revoluciones populares, fallida en Venezuela e improbable en Irán por etnias rivales y represión feroz que mató 35.000 en protestas, aunque iraníes son cultos y ambicionan bomba atómica para resurgir como imperio.