El tráfico de efedrina en Argentina entre 2006 y 2008 generaba mayores ganancias que la cocaína, con precios que pasaban de 2.500 dólares el kilo en India a 20.000 dólares en el mercado local, revelaron especialistas en el programa.
Mario Segovia, conocido como el rey de la efedrina en Argentina, manejaba la logística junto al mexicano Martínez Espinosa, quien transportaba la droga a México. Segovia permanece preso y hasta escribió un libro sobre el tema, mientras las grandes bandas mexicanas continuaron operando pese a las nuevas regulaciones que frenaron las importaciones masivas.
Bandas como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) debutaron en Argentina en la causa Bovinas Blancas, un megaembargo de cocaína en el puerto de Campana investigado por el juez Adrián González Charbay. Colombianos logísticos fueron acribillados en Belgrano y una abogada terminó detenida, confirmando la presencia mexicana detrás.
El Mencho, líder del CJNG, surgió como jefe de seguridad del Cártel de Sinaloa y se presentó como Matas Zetas, en referencia a los Los Zetas, grupo armado formado por desertores del ejército mexicano. El triple crimen de General Rodríguez de Forza, Ferron y Vina sigue impune para muchos involucrados, con lujos como Roll Royce secuestrados y reclamos de justicia de las familias.
Los laboratorios efedrina en lugares como Maschwitz explotaban por descuidos, y aunque regulaciones endurecieron el negocio, ex policías corruptos y redes poderosas exteriorizaban su dinero con autos de alta gama, superando casos de los 90 como los de Alfonsina Palacios.