Los damnificados del complejo Estación Buenos Aires en Parque Patricio irrumpieron en el predio tras forcejeos violentos con la policía, que los reprimió para impedirles el acceso mientras la retroexcavadora de la constructora COSUL removía escombros sin autorización de la Fiscalía 31.
Vecinos como Andrea y Leonel Schultz, de la Torre B, denunciaron golpizas policiales, incluyendo agarres de cuello a un hombre frente a su mujer y nene pequeño, y lanzamiento de rejas. Gritaron insultos contra la policía y culparon a Julio Ariel Fernández por el derrumbe que aplastó 65 vehículos en el subsuelo de 175 departamentos, dejando todas las torres (A, B y C) en riesgo bajo la misma losa estructural afectada.
Los residentes, unos 300 damnificados, bloquearon la máquina para preservar pruebas de estrago, reportaron saqueos en departamentos revueltos sin vigilancia nocturna pese al vallado, y exigieron intervención fiscal y del Gobierno de la Ciudad. La policía mantiene el vallado como "operativo de seguridad", pero vecinos lo ven como escudo para ocultar acciones de la empresa.
El Banco Hipotecario concedió 90 días sin cuotas, pero persiste la desesperación: vecinos desalojados a las 4:30 AM, sin acceso desde entonces, y solidarios de torres vecinas alertaron sobre la retroexcavadora. La empresa guarda silencio absoluto, agravando temores de encubrimiento.