Andrea, una abogada oxígeno dependiente evacuada del sector 2, torre B, de Estación Buenos Aires, relató su angustia tras el derrumbe de la loza que aplastó autos en el subsuelo de Parque Patricio. Alojada en hoteles pagados hasta el miércoles, enfrenta el pago de cuotas hipotecarias de 30 años y expensas altas sin poder habitar el departamento, mientras su auto permanece atrapado y sin noticias de seguros.
La damnificada, oriunda de Junín y empleada del Poder Judicial con trabajo remoto temporal, expresó temor a perderlo todo: casa, auto y empleo si debe volver al interior. Los vecinos, unidos con un representante legal como el doctor Fernando Bernardo, crearon el alias evacuados.eva para recaudar fondos y contratar peritos independientes, desconfiando de los designados por la constructora y el Gobierno de la Ciudad.
Ricardo Breottini reportó desde el lugar la falta de respuestas oficiales de constructora, gobierno o administrador, pese a reuniones recientes. En el sector 1 adyacente, el informe de Romina Gianotti reveló grietas, humedades, parches inadecuados, mallas de acero delgadas y columnas sin cimientos ni vigas, con agua filtrada que corroe estructuras y riesgo inminente de colapso.
Los damnificados como Diego y otros, alojados con familias en hoteles, gastan en Ubers sin autos y compran lo esencial, temiendo que el edificio se convierta en un elefante blanco inhabitable. La cobertura cuestiona si las fallas generalizadas constituyen dolo en la construcción y exige responsabilidades a los culpables.