Los damnificados del derrumbe de una loza en Estación Buenos Aires, Parque Patricio, que aplastó 65 autos en el subsuelo, continúan alojados en cinco hoteles de Buenos Aires con incertidumbre sobre su regreso a casa. A 48 horas del incidente, obreros iniciaron apuntalamiento de columnas dañadas, pero no hay plazos claros ni fecha de finalización de las obras.
Diego, un docente evacuado del sector 2, torre A, décimo piso, con su esposa, bebé de siete meses y perrito, describió el pánico de la madrugada: un estruendo alertó a los vecinos que gritaban "se derrumba". Salió con lo puesto, logró sacar su auto de planta baja antes de que lo impidieran, pero enfrenta complicaciones diarias sin ropa, lavandería ni rutina para el bebé. Mencionó filtraciones crónicas, ascensores averiados por lluvias, trabajos lentos de la constructora COSUD y vibraciones por recitales cercanos que sacudían el edificio.
Otros vecinos en hoteles como Suipacha 900 y Libertad expresan frustración por la falta de información oficial, con alojamiento pago por la constructora hasta el miércoles 11 como mínimo. Familias numerosas ocupan dos habitaciones, compran lo esencial y gastan en traslados ya que autos quedaron atrapados. El Gobierno de la Ciudad gestionó los hoteles, pero reina la angustia por posibles demoras en el retorno.
Andrea, oxígeno dependiente del octavo piso, tuvo que ingresar para recuperar su tubo y medicación con ayuda de su padre. Relata división entre vecinos en hoteles y la falta de certezas, mientras Ricardo Briotini reporta desde el lugar historias que parten el alma, destacando el riesgo evitado si hubiera ocurrido en horario de niños en el patio.