Fanny Mandelbaum niega haber alcanzado 'éxito' pero valora el respeto público ganado, con una sola agresión verbal en Catamarca como 'vieja de mierda' por ñoquis de Ramón Saadi, respondiendo que aceptaba 'de mierda' pero no 'vieja'.
El caso María Soledad la catapultó al reconocimiento: como movilera anónima, cubría diariamente con coaxiles y vivo, identificándose al final, lo que la hizo conocida. Inauguró un estilo de móvil intuitivo, influido por psicología social de Pillon Rivier, poniéndose en zapatos del otro.
Recuerda maquillaje sin bordó por empatía con mujeres golpeadas entrevistadas en villas, sintiendo ojos morados como moretones. Cubría insultos y apoyos equilibrados, como llegada de Saadi al aeropuerto.