Bombarderos B-2 de Estados Unidos despegó desde Missouri, bombardearon Teherán y regresaron sin ser detectados. Los aviones poseen gran autonomía y bloquean señales terrestres de defensa, similares a los usados en Venezuela para liberar a Corina Machado.
Expertos explicaron el costo operativo: el F-22 Raptor consume entre 58.000 y 85.000 dólares por hora, y en la primera hora del ataque se gastaron 780 millones de dólares, apenas el 0,1% del presupuesto militar estadounidense. Se comparó con autos: el consumo varía por velocidad y maniobras.
La operación forma parte de misiones de bajo costo relativo para EE.UU., considerando reconstrucción e intereses petroleros posteriores. El panel destacó la superioridad tecnológica de aviones exclusivos de Estados Unidos como F-22.
Esto continúa detalles previos sobre hackeo de cámaras para rastrear a la Yatolá Khamenei, pagers explosivos contra Hezbollah y similitudes con la caza de Osama bin Laden.