Rubén Fernández Cepi, argentino varado en Dubái por el conflicto en Medio Oriente, escapó vía terrestre a Omán, la capital Mascate, donde espera un vuelo a Egipto el 14.
Explicó que llegó a Dubái el día que empezaron los ataques, tomó un bus a 450 km y criticó la gestión del embajador argentino, quien convocó reuniones en un hotel pese a alertas de no movilizarse. El grupo de argentinos formó un WhatsApp para coordinar.
Destacó que Omán es el único aeropuerto operativo en el Golfo Pérsico, con vuelos saliendo, y Dubái reabrió con vuelos especiales escoltados. Mencionó ataques cercanos como un dron en puerto omaní cerca de Yemen y un submarino EE.UU. contra barco iraní.
Relató su experiencia viajera, incluyendo un tifón en Filipinas, y cuestionó la política iraní que enemistó a la región desde el 28 de febrero. Actuó rápido tras dos días de demora.