Merlín Díaz, una peluquera de 30 años de Lomas Zamora, se suicidó ingiriendo ácido muriático tras ser estafada por tres mujeres gitanas que le robaron 14 millones de pesos con promesas de una limpieza espiritual para su negocio. Las estafadoras, identificadas como Mirta Noemí Mitrovich, Nancy Marina Jovanovich y María Silvia Mitrovich, están prófugas con orden de captura y fueron mostradas en fotos en pantalla. Le hicieron creer que una maldición causaba el fracaso de su peluquería próspera, convencida tras un mes de visitas diarias como clientas.
En una emotiva entrevista en vivo, el esposo Celestino contó cómo alertó a Merlín sobre las gitanas el sábado previo, recordándole su desconfianza pasada, pero ella ocultó la estafa. El lunes insistió en que se fuera del departamento para recibir masajes de una de ellas, violando sus reglas de no ingresar extraños por tener dinero en efectivo, lo que generó una discusión resuelta esa noche. El martes, mientras él trabajaba instalando aires acondicionados, ella le envió mensajes de despedida pidiendo perdón y audios de auxilio.
Celestino la encontró agonizando, vomitando sangre, y en el hospital le confesó haber bebido el ácido tras el robo. En su carta de despedida, leída en el programa, culpó a los "gitanos" por robarle "toda mi vida" y su plata, pidiendo perdón a su marido, madre y hermanos. También envió un video a las estafadoras mostrando el ácido muriático, sin respuesta de ellas.
Celestino, profesor de robótica que nunca discutía con su esposa, enfatizó su inocencia rural y vulnerabilidad, negando depresión previa. El panel criticó la calificación inicial de estafa e inducción al suicidio como insuficiente, sugiriendo asociación ilícita y robo. Pidieron justicia y difusión de las fotos para capturarlas, destacando el peligro de estos estafadores que aprovechan la desesperación.