America policial Desayuno americano

Walter Aguirre aparecía como hombre solitario en Caballito

Tensión: intercambio (20°)

Walter Aguirre, el profesor de 55 años asesinado en su departamento de Caballito, era descrito por vecinos como un hombre extremadamente amable, solitario y de rutinas fijas. El asistente lo encontró maniatado con precintos, boca abajo, con la boca tapada por una media, golpeado y la habitación revuelta; el crimen ocurrió en el domicilio donde también funcionaba su empresa de ciberseguridad, montada en 2024.

La víctima dejó entrar al asesino, ya que no había puertas forzadas, y se sospecha un posible viudo negro en un encuentro casual que derivó en asalto y homicidio. La zona está plagada de cámaras en el edificio (entrada, palier, pasillo), supermercado, domo callejero y estacionamiento donde Aguirre estacionaba su moto roja hace 10 años; también hay en el café frente al edificio.

Entrevistaron a vecinos y comerciantes: la encargada del estacionamiento lo conocía de vista hace 22 años, siempre solo; Claudia del café confirmó que compraba una vez por semana tartas y empanadas, siempre solo y muy respetuoso; un limpiador lo vio salir solo en moto por las mañanas alrededor de las 7 a.m.. Su esposo, Pedro Damián Monzón, exjugador de Independiente, lo atendía.

La División de Homicidios analiza cámaras y espera el pool de vísceras para drogas; el teléfono celular es clave. El barrio está conmocionado por la brutalidad contra este docente querido de la UBA.