El profesor David Aguirre, de 55 años, docente de la UBA y la Universidad de Flores, apareció maniatado con las manos hacia adelante, golpeado con múltiples heridas contusas, con una funda de almohada en la boca y amordazado en su departamento-oficina de ciberseguridad en Hidalgo al 300, Caballito. Un colaborador lo descubrió sin vida en el piso de la habitación, desordenada como si buscaran algo de valor o comprometedores.
Juan Pablo Guerri reportó en vivo que cámaras de seguridad registraron la entrada y salida de un hombre con confianza suficiente para ingresar sin forzar la puerta, posiblemente con un cómplice en la esquina. La policía investiga si fue robo que derivó en homicidio por asfixia o golpes, descartando juego sexual porque la víctima estaba completamente vestido.
Gastón Marote analizó que el atacante conocía a Aguirre lo suficiente para sorprenderlo, dada su contextura física robusta, y sugirió posible relación previa tipo "viudo negro" con meses de contacto. No se halló teléfono celular, quizás para evitar vínculos, y la pareja no estaba presente según vecinos.
La autopsia determinará la causa exacta de muerte entre asfixia, golpes o combinación, mientras la Policía de la Ciudad analiza videos para identificar al sospechoso masculino.