El profesor de la UBA y Universidad de Flores, Walter David Aguirre, fue hallado muerto en su oficina de Caballito, maniatado con las manos atadas, un trapo en la boca y el lugar revuelto, sin signos de forzamiento en cerraduras.
Un empleado lo descubrió cerca de las 4 de la tarde en el primer piso de Hidalgo al 300, donde Aguirre trabajaba como CEO de una empresa de ciberseguridad; no se detectaron faltantes ni prosperaron averiguaciones iniciales.
La Justicia investiga si Aguirre conocía al asesino, fue abordado al ingresar o si usaron llaves por relación laboral; el revuelto sugiere forcejeo previo, pero no hay avances sobre el ingreso ni robo.
Era querido por alumnos como "Dave" y la fiscalía prioriza cómo entró el victimario en este crimen sin robos evidentes.