La Comisión Europea presentó la Ley de Aceleración Industrial, que impone preferencia europea excluyendo a China de financiación pública y endureciendo inversiones chinas.
Se enfoca en tecnologías limpias, autos y industrias intensivas en energía como aluminio, acero y cemento.
Propone aranceles del 25% para aluminio y cemento, y ampliar estatus de empresa líder UE a socios con reciprocidad en contratos públicos, excluyendo a China y EE.UU.
También podría afectar a Canadá con políticas de compra local.