En el sexto día de tensiones en Oriente Próximo, Europa se alinea más con Estados Unidos: Gran Bretaña presta bases, España bajo Pedro Sánchez envía fragata a proteger Chipre y aviones cargueros hacia la zona, mientras la ministra de Defensa declara públicamente "estoy con Trump" pese a desmentidos oficiales. Francia también despacha una fragata.
Turquía advierte a Estados Unidos que usar kurdos es una línea roja, recomendando creer sus amenazas. Irán ataca el aeropuerto de Azerbaiyán, aliado de Israel, y aumenta impactos de misiles en monarquías del Golfo como Baréin, Dubái y Qatar, generando molestia por la asimetría en protección antiaérea estadounidense priorizando Israel.
Irán no ha minado aún el Estrecho de Hormuz pese a su capacidad, aunque podría para crisis mayor, afectando su propio petróleo y el de China. Analistas destacan stocks limitados de misiles sofisticados en EE.UU. por guerras prolongadas como Ucrania.
El Pentágono aconsejó destruir capacidades nucleares, misiles y drones iraníes sin buscar cambio de régimen, pero Trump fijó objetivos políticos amplios; Casa Blanca aclara no buscarlo, recordando fracasos en Irak 2003 y Afganistán.
Proyectos neocons de fragmentar Irán con kurdos arriesgan guerra civil chiita-sunitas-kurdos, involucrando Turquía, Rusia e Irak; canales de inteligencia abiertos sugieren posibles negociaciones para que Guardia Revolucionaria ceda sin perder poder.