En el marco de la operación Lodón Rugiente, iniciada hace más de 100 horas, Israel mantiene supremacía aérea tras derribar un caza iraní con un F-35 en combate histórico, mientras repele ataques combinados de Irán y Hezbollah con misiles balísticos que no causaron heridos gracias a sistemas de intercepción.
Expertos analizan el mapa de alianzas en Medio Oriente: países como Jordania, Arabia Saudita, Kuwait, Bahréin y Qatar, aliados de Estados Unidos en el CSG (micro OTAN del Golfo), enfrentan a Irán y sus proxies como Yemen (hutíes), Irak, Líbano y Hezbollah. Pakistán apoyaría a Arabia Saudita si es atacada, escalando a guerra regional.
China, socio de todos, evita involucrarse militarmente. Irán busca bloquear estrechos clave como Hormuz, Bab el Mandeb y Suez, afectando el 40% del comercio mundial, petróleo y gas, con impacto en Europa. Turistas quedan varados en aeropuertos como Dubái por cierre de espacios aéreos.
La estrategia israelí responde al 7 de octubre y bloqueo de Acuerdos de Abraham por Irán, terrorista fomentador. Objetivos: decapitar régimen, destruir complejos nucleares y misilísticos iraníes, ante uranio enriquecido casi militar. Netanyahu y Trump aprovechan diferencial tecnológico siglo XXI vs. XX de Irán.
Un buque petrolero es atacado en Hormuz con heridos, pese a garantías de Trump. Posible alto al fuego dudoso, ya que Irán necesita nuclear para sobrevivir como Corea del Norte.