Donald Trump recibió la camiseta número 47 del Inter de Miami durante un evento con Lionel Messi y el equipo, donde improvisó sobre conflictos en Medio Oriente y miró al dueño Jorge Mas, hijo de refugiado cubano, al mencionar que se cargarían con Cuba una vez terminada la guerra.
El corresponsal Mauricio Zabalza explicó que Trump usa estos eventos deportivos para hablar con periodistas, ya que domina el juego mediático, y recordó incidentes como con Zelensky o el presidente de Sudáfrica. David Beckham no asistió por un desfile de su esposa y problemas con su hijo.
Se vinculó el Mundial como posible bisagra para resolver conflictos, criticando la sanción a Rusia por Ucrania mientras EE.UU. ataca Irán. Kristi Noem, encargada de seguridad nacional, fue removida tras pobre desempeño en Congreso y fallos en inmigración que mataron a dos ciudadanos americanos.
Trump prioriza cuidar el Mundial ante la llegada masiva de gente. El segmento cerró destacando que el fin de semana será clave por operaciones nocturnas como capturas de narcos Mario, Mencho y Alicia Mena.