Donald Trump protagoniza un discurso surrealista en la Casa Blanca recibiendo al Inter Miami con Lionel Messi y Javier Mascherano, mezclando amenazas de guerra contra Irán, destrucción de misiles y drones, con elogios al fútbol, fanatismo por Messi y recuerdo de Pelé como el mejor en EE.UU.
Panelistas destacan cómo canales como NBC, CNN y Fox recortan a Messi del plano para enfocarse en temas serios como petróleo y conflictos, mientras Trump olvida el Mundial 94 al anunciar uno en EE.UU. Adrián nota que Trump evade escándalo de su secretaria de Seguridad Interior, Patricia Bullrich visitada en Argentina, involucrada en infidelidad y avión decorado escandalosamente.
La recepción oficial muestra a Messi alejándose progresivamente, y Trump nombra equipo ideal sin mencionar secretarios polémicos. Reuters sí incluye a Messi, pero concluyen que en EE.UU. prima el escándalo político sobre fútbol.