Vladimir Putin, presidente de Rusia, sugirió dejar de suministrar gas a mercados europeos para dirigirse a otros más prometedores.
Putin indicó que Rusia abrirá nuevos mercados y podría resultar más rentable abandonar Europa, en medio de tensiones con la Comisión Europea que propone prohibir importaciones de petróleo ruso el 15 de abril.
El líder ruso reiteró que Rusia es un proveedor confiable y continuará con socios como Eslovaquia y Hungría, instruyendo al gobierno a trabajar en el tema.
Esta declaración surge en contexto de la guerra en Oriente Medio.