Misha y Lior celebraron su boda en un subsuelo de un shopping en Israel convertido en refugio, rodeados de familiares y desconocidos, porque la guerra impidió su mega casamiento planeado con salón y ahorros invertidos.
La ceremonia improvisada careció de DJ y torta lujosa, pero transcurrió con gran emoción y amor, mientras extraños aportaron instrumentos musicales para animar la fiesta.
En medio de alarmas antiaéreas, el lugar servía también como refugio para homeless, y la pareja creó un recuerdo imborrable de alegría en noche especial que la guerra no detuvo.