Un segmento investiga el mercado de oro y joyas, advirtiendo que no todo lo que brilla es oro. Salen a la calle a probar comercios reconocidos con un Rolex vintage que una mujer lleva para cotizar.
La mujer explica que el reloj fue regalo para su marido gerente de banco, guardado en caja fuerte sin uso. El comerciante lo examina, describe como modelo de 1954 con bisel bicolor, malla oyster, cierre desplegable, posiblemente un eslabón menos por tamaño de muñeca.
Destaca su impecable estado y antigüedad, comercializado desde 1955. Preguntan por caja y papeles para plus de valor, que la mujer podría buscar en mudanza. El comercio cotiza asumiendo sin caja inicialmente.