Una joven de 21 años llamada Valentina encontró a un bebé varón recién nacido dentro de una bolsa de friselina plateada frente a una casa abandonada en Merlo, en un día de extremo calor. El bebé tenía manchas de sangre, el cordón umbilical y apenas horas de vida, estaba sin pañal y vestido con ropita polar.
Los vecinos, alertados por Valentina, actuaron rápido: Cintia y Gabriela ayudaron en el rescate, lo sacaron de la bolsa expuesta al sol intenso que podía asfixiarlo, lo pusieron a la sombra y llamaron a la policía. Cámaras de seguridad captaron a la mujer que dejó la bolsa frente a un ex jardín de infantes, aparentemente habiendo dado a luz en la casa desocupada cercana.
El bebé, que pesa más de 3 kilos, está fuera de peligro en el sanatorio Juan Bautista bajo monitoreo, aunque judicializado mientras se investiga a la madre y su familia. Vecinos impactados relataron el hallazgo: la bolsa se movía, el bebé dormía tranquilo con signos frescos de nacimiento como sangre seca y deditos pegados.
La historia conmovió a la comunidad y al público vía redes: llegaron donaciones de ropa, leche y elementos al sanatorio, junto a pedidos de adopción, aunque el bebé no está en adoptabilidad hasta resolver el caso judicial. La justicia determinará los detalles finales de este abandono extremo en la vía pública.