En Israel persisten los ataques con misiles desde Irán y Hezbollah, aunque con menor cantidad y éxito debido a bombardeos israelíes y estadounidenses que destruyen lanzaderas, arsenales y fábricas. Desde el mediodía se alivian restricciones civiles: aglomeraciones de hasta 50 personas y trabajo con refugios disponibles, pero sin actividades educativas. El ejército prepara al menos dos semanas más de operativos y evalúa ofensiva terrestre profunda en Líbano contra Hezbollah, hasta el río Litani, tras crear una franja de seguridad.
Emmanuel Macron pidió mantener el cese al fuego y no transgredir Líbano. Se especula una fase 2 con minorías iraníes como kurdos, baluchis y aseríes, más posible entrada kurda desde Irak. Duración estimada: cuatro o cinco semanas según Donald Trump.
España negó bases militares a Estados Unidos, lo que enfureció a Trump; desde Israel se ve como hostilidad alineada con izquierda, contrastando con apoyo de Alemania, Francia, Inglaterra, Grecia y Turquía. Pedro Sánchez percibe alineado con régimen iraní reaccionario.
En vivo, suenan alarmas: preaviso por lanzamientos iraníes obliga a Marcelo Kicilevsky a refugiarse en espacio protegido blindado, común en edificios post-Guerra del Golfo. Explica alertas: preaviso (acercarse), rojo (entrar), fin de incidente. Población acostumbrada, con 1-1.5 minutos para refugiarse.
Escucha sirenas externas y app con voz femenina; explosiones opacas posibles si impactos en suelo. Refugios aíslan acústicamente, priorizan ventilación post-ataque por fragmentos de interceptores.