El corresponsal León Amiras reporta en vivo desde Jerusalén una normalidad parcial pese a los ataques con misiles iraníes. Las calles del centro Mamila están prácticamente vacías, los colegios funcionan por Zoom y los comercios como Adidas permanecen abiertos pero sin clientes, mostrando el temor latente en la población.
Amiras explica que el escudo de hierro israelí resiste los ataques, pero la saturación por la cantidad y precisión de misiles ha permitido impactos en Jerusalén, algo inédito hasta ahora. Ante una alarma en el celular, la gente tiene 90 segundos para refugiarse; si viene de Irán, hasta 10 minutos de alerta previa.
Aunque algunos festejos como Purim se intentaron, la policía los anuló por aglomeraciones. Amiras muestra un rincón de oración donde un judío busca completar el Minyan de 10 personas para rezar, y una iglesia cristiana como Vincent Hall permanece activa con sacerdotes viviendo la misma tensión.
El corresponsal prevé la caída rápida del régimen iraní gracias a oposición interna, pero advierte sobre Hezbollah en Líbano, más cercano y duradero. Económicamente, Israel pierde 4 o 5 billones de dólares por día por cierres de comercios y multinacionales, complicando la reconstrucción.
En el panel de Tiempo Real, se destaca la preocupación por la alineación pro-Israel de Javier Milei, elevando alertas en embajadas y comunidades judías argentinas, aunque el embajador israelí minimiza amenazas directas.