Israel registró una tercera explosión en los suburbios del sur de Beirut, capital libanesa, con múltiples ataques a zonas vinculadas a Hezbollah, incluyendo un edificio en el sur del Líbano y el barrio Atacado, donde la fuerza de defensa israelí advirtió evacuación inmediata con un mapa de círculo rojo antes del primer impacto.
Las cámaras en vivo captaron las detonaciones durante la madrugada y la mañana, sin información oficial aún sobre daños o víctimas, en medio de la escalada de tensión en Medio Oriente.
El primer ministro israelí declaró que cualquier sucesor designado por el régimen terrorista iraní para destruir Israel, amenazar a Estados Unidos y al mundo libre será un objetivo inequívoco de eliminación, sin importar su nombre o escondite.
El ministro de Defensa Israel Katz dio instrucciones a las fuerzas para cumplir la misión en la operación El Rugido del Harrier, y anunció trabajo conjunto con Estados Unidos para aplastar las capacidades del régimen iraní y facilitar su derrocamiento por el pueblo.
Estas declaraciones surgieron en un posteo de Katz durante los ataques en Beirut.