Maizam Ahlaki, iraní radicado en Qom, afirma que los ataques de Estados Unidos e Israel unieron al pueblo en apoyo al régimen en vez de debilitarlo. Detalla que el asesinato del líder supremo Alí Jamenei y comandantes como Qasem Soleimani generó manifestaciones masivas a favor de la República Islámica por seis noches, con mujeres sin velo llorando en las calles y pidiendo venganza. Niega fake news sobre control aéreo estadounidense y asegura que Irán derribó aviones F-15 con pilotos capturados como prisioneros de guerra.
Explica que aeropuertos están cerrados por la guerra, con ataques cerca de Tehran y Mashhad, y a estadios y centros deportivos. Ahlaki declara que no abandonará Irán aunque amigos extranjeros huyeron por tierra; su país lo necesita y está dispuesto a tomar armas si hace falta, aunque militares defienden bien y enviaron a casa a conscriptos para protegerlos.
Descarta cero chances al regreso del hijo del Shah, rechazado internamente y sin méritos, incluso por Donald Trump que prefiere líderes locales. Rechaza negociar con EE.UU. por traiciones como romper el acuerdo nuclear de Barack Obama pese a diálogos en curso, y afirma que el pueblo iraní no cree en su responsabilidad por atentados como la AMIA en Argentina, ya que no tiene sentido.
Padre de cuatro hijos, evita hablar de guerra con el menor de 7 años, pero los involucra en marchas y les enseña a defender el país contra opresión imperialista, no específicamente contra Israel. Recuerda que antes de la República Islámica, Irán era vasallo de EE.UU. como Arabia Saudita hoy.