En el sexto día de ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán, Israel bombardeó Beirut, capital libanesa y refugio de Hezbollah, el brazo armado de Irán acusado de atentados contra la AMIA y la embajada israelí en Argentina.
Israel ordenó evacuaciones en barrios de Hezbollah con mensajes en árabe advirtiendo peligro al sur, antes de lanzar contraataques con explosiones masivas en pantalla en vivo. La resistencia iraní responde con misiles racimo prohibidos internacionalmente sobre Tel Aviv, Haifa e Israel, que se fragmentan en 80 cabezas detonantes cada uno, causando sirenas constantes y vida en pausa.
Más de 15 países involucrados directamente o indirectamente, con mil muertos confirmados y bombardeos continuos. Corresponsal Mariano Mann reporta desde calles israelíes: ataques incrementados con bombas racimo dañando civiles, cuatro alarmas nocturnas interrumpiendo sueño, refugios obligatorios y advertencias en dispositivos.
Mann describe el pánico: segundos para correr a espacios protegidos al sonar sirenas, escalada en retaguardia pese a expectativas de de-escalada. Interrupción por fuentes vecinales en su transmisión en vivo, pero insiste en la complicada rutina bajo amenaza permanente.
Imágenes impactantes de detonaciones en Caipa, Beirut y Tel Aviv centro financiero, con fuego visible y explosiones en vivo, rompiendo códigos de guerra.