Las sirenas antiaéreas sonaron en Tel Aviv y Jerusalén tras una segunda oleada de ataques simultáneos: dos cohetes lanzados desde Líbano por Hezbollah y misiles balísticos desde Irán, todos interceptados por la Cúpula de Hierro, pero cuyos fragmentos impactaron en el centro de Israel causando daños.
Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron que no hay víctimas fatales hasta el momento, aunque paramédicos inspeccionan zonas afectadas y atienden a heridos leves por los restos de misiles; la información fluye en directo con imágenes estremecedoras de estelas de interceptación sobre Tel Aviv y columnas de humo en suburbios del sur de Beirut por bombardeos israelíes.
Hezbollah e Irán atacan conjuntamente para saturar la Cúpula de Hierro, en respuesta a la orden israelí de evacuar 200.000 personas al norte del río Litani y bombardeos constantes en el sur de Líbano, donde se concentran centros operativos del grupo terrorista.
Imágenes en vivo muestran el caos: alarmas ensordecedoras en Israel a las 3 de la tarde, humo negro en Beirut desde la mañana y vidrios rotos por impactos cercanos; el conflicto deja más de mil muertos en Líbano, incluyendo 181 menores en un bombardeo a una escuela que la ONU investiga como crimen de guerra.
La cobertura en directo resalta la tensión palpable, con Beirut marcada por ruinas de la guerra de los 70 y una escalada que se extiende más allá de Medio Oriente hacia Europa.