El hijo del gendarme argentino detenido ilegalmente por el régimen venezolano habló por primera vez durante la huelga de hambre. Declaró que ama a su padre con toda su vida y que él fue lo único que lo mantuvo fuerte, ya que no es fácil estar incomunicado ni haber perdido la libertad injustamente.
El gendarme estuvo preso 448 días en la cárcel del Rodeo, donde sufrió torturas de todo tipo. Emocionado, pidió por los presos extranjeros que aún permanecen detenidos en Venezuela.
Solicitó tiempo para contar su historia completa y por ahora se alojará en el edificio Sentinés.