La Guardia Revolucionaria de Irán asumió el control del país tras la muerte del líder supremo Jamenei y gran parte de la asamblea de 88 clérigos expertos, abatidos por fuerzas israelíes y estadounidenses.
Un triunvirato provisorio integra el poder: el presidente decorativo, un juez de la Corte Suprema vinculado a la Guardia y el Ayatollah Jarafi, hombre de confianza de la cúpula militar religiosa que lidera de facto, descartando por ahora al hijo de Khamenei o nieto de Khomeini.
La Guardia cerró el Estrecho de Hormuz, hundiendo ayer un petrolero, mientras Estados Unidos respondió hundiendo un destructor iraní con un torpedo en la primera acción de este tipo desde la Segunda Guerra Mundial.
El doctor Rucao, invitado en el programa, explicó que los nuevos líderes son más duros que los anteriores y que Irán mantiene dos fuerzas armadas: el Ejército civil y la feroz Guardia Revolucionaria, ahora al mando total.