Las fuerzas de defensa de Israel interceptaron un nuevo bombardeo de misiles hacia Tel Aviv, el centro del país y Cisjordania, en la segunda alerta del día que obligó a la población a resguardarse en búnkers y zonas seguras. Las alarmas antiaéreas sonaron también en Jerusalén, extendiendo la tensión a múltiples regiones.
El conflicto con Irán deja ya 1.230 muertos, cifra duplicada en 24 horas según la agencia iraní Taznim, con daños en Teherán, como un complejo deportivo destruido, y un ataque en Minab que mató a 165 niñas en una escuela primaria durante clases. Miles despidieron los pequeños ataúdes en un funeral colectivo marcado por el llanto familiar, mientras la ONU pide investigación.
Ataques se extendieron a Azerbaiyán, donde misiles impactaron cerca de un aeropuerto y colegio causando heridos, y a Qatar con restos de misiles en Doha. Irán niega autoría pero sospechas apuntan a la Guardia Revolucionaria. En Irak, un barco bomba iraní atacó un petrolero, escalando amenazas en el Golfo y subiendo precios del petróleo.
Hezbollah intensifica acciones en Líbano con tanques hacia la frontera, tras evacuación israelí de 250.000 personas en el sur. Irán amenaza embajadas israelíes globales y rechaza negociaciones, mientras EE.UU. no descarta tropas terrestres en Irán y controla espacio aéreo. La vida cotidiana en Israel persiste con clases virtuales y bodas en búnkers.
Imágenes muestran interceptores de la Cúpula de Hierro sobrevolando cielos de Tel Aviv y buques estadounidenses lanzando misiles en la zona.